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THE CHALLENGES AND REWARDS OF TOSCA’S THREE PRINCIPAL ROLES

LOS RETOS Y SATISFACCIONES DE LOS TRES PAPELES PRINCIPALES DE TOSCA

Giacomo Puccini’s Tosca boasts three of the juiciest roles in the Italian repertoire. Floria Tosca, Mario Cavaradossi, and Baron Scarpia have always attracted larger-than-life performers, with voices that revel in Puccini’s ability to illuminate characters in depth.

La ópera Tosca de Giacomo Puccini posee tres de los más apasionantes roles del repertorio italiano. Floria Tosca, Mario Cavaradossi y Baron Scarpia siempre han atraído extraordinarios intérpretes, con voces que se deleitan en la habilidad de Puccini en iluminar al personaje detalladamente.

What does it take to bring Tosca’s trio of principals to life onstage? Let’s start with the leading lady, governed at every moment by vivid, primary-color emotions. Whether enjoying a passionate moment with her beloved Cavaradossi or battling the treacherous Scarpia, Tosca is a woman who seizes at love and holds nothing back.

¿Qué se necesita para dar vida en el escenario al trio de protagonistas de Tosca? Empecemos con la dama como personaje principal, regida en todo momento por vivaces y coloridas emociones. Ya sea disfrutando un momento apasionado con su querido Cavaradossi o enfrentándose con el peligroso Scarpia, Tosca es una mujer que se aferra al amor sin límites.

What makes a “Tosca voice”? For starters, it should be powerful enough to sail out over Puccini’s grandiose orchestration in the hair-raising climaxes of the pivotal confrontation with Scarpia. We also hope to hear beauty of tone to seduce both her tenor and her listeners in the most vocally caressing phrases of Tosca’s scenes with Cavaradossi. There should be flexibility, too, especially for the quickly darting arpeggios of the “mini-aria” in Act One and for the soaring cantata sung offstage in Act Two. Tosca needs two full octaves – pungent at the bottom, creamy in the middle, gleaming and sumptuous on top. When she launches the sustained high B-flat of her heartfelt prayer, “Vissi d’arte,” and lets it truly take wing, it’s a moment that can thrill any lover of great singing.

¿Qué es lo que distingue a la voz de Tosca? Para empezar, debe ser sumamente poderosa para navegar sobre la grandiosa orquestación de Puccini en el clímax de la crucial confrontación con Scarpia que pone los pelos de punta. También tenemos la expectativa de escuchar la belleza en el tono, que pueda seducir tanto al tenor como a los que la escuchan en las frases vocales más sutiles en las escenas de Tosca con Cavaradossi. Tiene que haber flexibilidad, también, especialmente en los apresurados arpegios de la “mini-area” en el Primer Acto y para la sublime cantata interpretada fuera del escenario del Segundo Acto. Tosca necesita dos octavas completas – intensa al principio, densa en medio, resplandeciente y suntuosa al final. Cuando ella lanza el Si bemol sostenido en su sincera oración, “Vissi d’arte” y le permite sinceramente desplegar las alas, es un momento que puede emocionar a cualquier amante del buen canto.

But the voice is just the beginning of what Tosca needs. That voice must respond in detail to the text, registering Tosca’s changes of mood on a dime (think of her opening scene, which moves from girlish to jealous, from vulnerable to sweetly cajoling). Some conductors and directors follow the longstanding tradition of having several of Tosca’s most dramatic phrases be spoken rather than sung, so the soprano should be at ease using her speaking voice if it’s requested.

Pero la voz es solamente el principio de lo que Tosca necesita. La voz debe reaccionar minuciosamente al texto, ajustándose a los cambios de estado de ánimo de Tosca instantáneamente (recuerden la escena al inicio de la ópera en donde cambia de un comportamiento aniñado a celoso, de un ser vulnerable a dulcemente persuasivo). Algunos directores y conductores siguen la larga tradición de hacer que varias de las frases más dramáticas de Tosca sean habladas en vez de cantadas, por lo tanto, la soprano debe estar relajada para usar su voz hablada si fuera requerido.

Being an opera diva herself, Tosca must move with confidence and flair, as any true diva does. The singer’s physicalizing of her role should be agile and precise (after all, she must push away the guards, rush to the parapet of the Castel Sant-Angelo, and throw herself off, all within about 30 seconds). There’s an essential glamor in the character, too – and what soprano doesn’t crave the opportunity to exhibit dazzling glamor onstage?

Siendo una diva de la ópera por sí misma, Tosca debe desplazarse con confianza y estilo, como cualquier verdadera diva lo hace. La parte física del papel de la cantante debe ser ágil y precisa (después de todo, debe empujar a los guardias, correr hacia el parapeto del Castel Sant-Angelo, y arrojarse, todo en solo 30 segundos). También existe un encanto imprescindible en el personaje – y qué soprano no anhela la oportunidad de exhibir ese deslumbrante encanto en el escenario.

When it comes to Puccini’s tenors, Cavaradossi lies vocally halfway between Rodolfo in La bohème (medium-weight lyric) and Calaf in Turandot (dramatic). The singer can send a genuine frisson through the audience when his voice sails out in Cavaradossi’s romantic first aria. Puccini asks him constantly for magnificently fervent emotion, whether in the denunciation of Scarpia’s villainy (Act One), the ringing proclamation in praise of Napoleon’s victory (Act Two), or the climax of the farewell aria (Act Three). In all three, we expect terrific thrust and edge in the voice. But, like Tosca, Cavaradossi also needs sweetness and tenderness in the voice, as when he’s being playful in the Act One love duet or taking Tosca’s hands in his after she reveals that she murdered Scarpia.

En lo que se refiere a los tenores de Puccini, Cavaradossi se encuentra vocalmente a medio camino entre Rodolfo en La bohéme (lírico medio-ligero) y Calaf en Turandot (dramático). El cantante puede transmitir un genuino escalofrío al público cuando su voz aflora en la primera área romántica de Cavaradossi. Puccini le demanda constantemente una impresionantemente ferviente emoción, ya sea en la denuncia de las villanías de Scarpia (Primer Acto), la resonante proclamación elogiando la victoria de Napoleón (Segundo Acto), o el clímax del área de despedida (Tercer Acto). En los tres casos, se espera extraordinaria pasión e intensidad en la voz. Pero, así como Tosca, Cavaradossi también necesita dulzura y ternura en la voz, como cuando se muestra juguetón en el dueto de amor del Primer Acto o cuando toma las manos de Tosca en sus manos después de que ella le revela que mato a Scarpia.

Cavaradossi should carry himself with the air of a man who knows who he is and, up to now, has managed to balance the basic priorities of his life: his work as a painter, his political beliefs, and his relationship with the woman he loves.

Cavaradossi debe comportarse con la actitud de un hombre que sabe quien es y que hasta ahora ha logrado equilibrar las prioridades básicas de su vida: en su trabajo como pintor, sus puntos de vista políticos, y su relación con la mujer que ama.

In the “Te Deum” that ends Act One, Puccini gives Scarpia some of the weightiest, most heroically scaled vocalism required of any baritone in Italian opera. In this stupendous music, the singer pours forth one hugely broad phrase after another, each phrase colored with his passion for Tosca. The challenge in that scene is to actually sing, rather than shout, even in the biggest moments. The same thing applies to the most dramatic episodes of his confrontation with Tosca in Act Two.

En el “Te Deum” que termina el Primer Acto, Puccini le da a Scarpia una de las vocalizaciones de escalas más difíciles y en gran parte heroicas, que se le pueden pedir a un barítono en la ópera italiana. En esta estupenda música, el cantante emana una extremada y amplia frase tras otra, cada frase influenciada por su pasión por Tosca. El reto en esta escena es el de realmente cantar en vez de gritar, aún en los momentos más importantes. Lo mismo se aplica a los más dramáticos episodios en su confrontación con Tosca en el Segundo Acto.

But Scarpia doesn’t just need decibels: when he’s going out of his way to be courtly with Tosca – first in the church, then later in his office at the Palazzo Farnese – his lines should exude a silky-smooth gentlemanliness but also sexual allure, as he uses every ounce of his overpowering charisma to get what he wants. Even though he’s Rome’s ruthless police chief, he’s also an aristocrat. Any effective Scarpia knows exactly how to combine elegance with machismo, both physically and vocally.

Pero Scarpia no solamente necesita decibeles: cuando él hace un esfuerzo para cortejar a Tosca – primero en la iglesia, luego en su oficina en el Palazzo Farnese – sus líneas deben surgir con una suave y delicada caballerosidad, pero también con tono seductor y deseo sexual, mientras utiliza hasta la última gota de su dominante carisma para conseguir lo que desea. Aun cuando él es el despiadado jefe de policía, al mismo tiempo es un aristócrata. Cualquier Scarpia que sea efectivo sabe exactamente como combinar la elegancia con el machismo, tanto físicamente como verbalmente.

Three memorable roles, each hugely rewarding not just for the artists, but also for the audience. Add thoughtful portrayals of the supporting roles, a theatrically and stylistically exacting conductor, and an imaginative production, and you have an unforgettable performance!

Tres roles memorables, cada uno sumamente gratificante no tan solo para el artista sino también para el público. Aunado a esto las considerables interpretaciones de los papeles secundarios, un director de orquesta con gran exactitud teatral y de estilo, y una producción con imaginación, y tendrán una presentación inolvidable.

ROGER PINES has written for the programs of every major North American opera company, as well as for Opera magazine (U.K.), Opera News, and eight major recording companies. He has appeared annually as a panelist on the Metropolitan Opera broadcasts’ “Opera Quiz” since 2006.

ROGER PINES ha escrito para los programas de mano de las más importantes compañías de Ópera de los Estados Unidos, así como para Opera Magazine (U.K) (La Revista de la Ópera del Reino Unido), Opera News, y ocho importantes compañías disqueras. Ha participado anualmente como panelista de “Opera Quiz” de las transmisiones del Metropolitan Opera desde 2006.